in Revista Iberoamericana de Bioeconomía y Cambio Climático
Efecto de tres consorcios microbianos en el cultivo de maíz (Zea mays L.) en Villaflores, Chiapas, México
Resumen
La presente investigación se realizó con el objetivo de evaluar el efecto de los microorganismos de montaña (MM) sobre variables de crecimiento y producción de biomasa del agroecosistema maíz bajo un manejo agroecológico en Villaflores, Chiapas, México. Los consorcios microbianos se elaboraron mediante la técnica de reproducción y activación de MM y se obtuvieron tres tratamientos diferenciados por material de origen: MM1 (Área de Protección de Recursos Naturales “La Frailescana”), MM2 (Reserva de la Biosfera “La Sepultura”), MM3 (Cerro Nambiyuguá, municipio de Villaflores); y un testigo, equivalente al fertilizante químico (composta + sulfato de amonio). Se utilizó un diseño experimental de cuadro latino 4X4 y la aplicación de los consorcios microbianos se realizó a los 20 y 50 días después de siembra (DDS) con las concentraciones de 50% (Sol. 50% concentrado de MM + 50 % agua) y a los 60 DDS al 75% (Sol. 75% concentrado de MM + 25 % agua). Se observó que, a los 35 DDS y 60 DDS, MM3 obtuvo efectos significativamente mayores sobre el cultivo que los otros tratamientos, sobre la variable altura de planta. A los 60 DDS MM2 igualó a MM3 y al testigo con valores de diámetro de tallo que oscilan entre 1.99 y 2.08 cm. La mayor producción de biomasa seca global se mantuvo en el tratamiento MM3. El tratamiento MM3, cuya fuente de inóculo proviene del sitio más cercano a la región del área experimental, obtuvo mayores efectos sobre los indicadores de crecimiento y producción de biomasa.
Main Text
Introducción
Históricamente, la región Frailesca, Chiapas, ha sido una de las áreas principales para la producción de maíz del estado y destaca con un rendimiento promedio de 3.45 t ha-1, por encima de la media estatal de 1.62 t ha-1. En el 2020, la Frailesca aportó 36, 528 toneladas de la producción total del estado, de los cuales el municipio de Villaflores aportó el 39% de la producción a nivel regional (SIAP, 2019).
Los rendimientos altos en el estado se deben, en gran parte, al uso de insumos externos, lo que implica y demanda el manejo agronómico convencional, es decir, la intensificación de los agroecosistemas para maximizar los rendimientos por superficie de área cultivada. Estos agroecosistemas dependen del uso de paquetes tecnológicos, como semillas mejoradas y agroquímicos, los cuales representan entre el 15-39% de los costos totales de producción (Guevara-Hernández et al. 2018; Martínez et al. 2020). Por otro lado, en la región Frailesca también existe otro tipo de agroecosistema, cuyo manejo agronómico integra las prácticas tradicionales o agroecológicas, y que depende menos de dichos insumos y aprovechan al máximo los recursos locales.
No obstante, la región Frailesca, en la actualidad, presenta una creciente degradación físico-química y biológica de los suelos, asociada a la pérdida de nutrientes por lixiviación, acidificación, aumento de la toxicidad por la concentración de ciertos elementos químicos y alteraciones en las comunidades microbianas del suelo (Martínez-Aguilar et al. 2020). En este sentido, es importante señalar que la diversidad y estructura de estas comunidades o consorcios microbianos determinan la funcionalidad de los ecosistemas y tienen un papel relevante en los ciclos de nutrientes del suelo (Shao et al. 2019). Ante ello, los microorganismos de montaña (MM) se presentan como una alternativa agroecológica al ser constituidos por consorcios microbianos obtenidos de sistemas edáficos (Umaña, Rodríguez y Rojas, 2017).
Según Campo-Martínez et al. (2014), los MM son considerados la base para la elaboración de bioles o biofermentos –fertilizantes con actividad biológica- compuestos a partir de consorcios microbianos. Se consideran de gran interés en los sistemas agrícolas y pecuarios ya que representan una tecnología de bajo costo para los productores, al ser elaborados con insumos locales, y su uso varía en diferentes sistemas productivos (Melgar et al. 2013). Los grupos funcionales que destacan en la composición de los MM incluyen actinomicetos, bacterias ácido lácticas, bacterias fotosintéticas, micorrizas y levaduras (Castro et al. 2015). De acuerdo con otros autores, estos grupos microbianos tienen el potencial para incrementar la materia orgánica, regular el pH de los suelos (Campos-Martínez et al. 2014), facilitar la absorción de nutrientes por las plantas, proteger ante la acción de patógenos, inducir la resistencia al estrés, solubilizar nutrientes poco disponibles como el fósforo, fijar nitrógeno, y mejorar la estructura del suelo (Kibblewhite et al., 2015).
Acosta (2011) demostró el potencial de los MM a través de aplicaciones foliares en tomate y concluyó que al usar cepas nativas de una localización geográfica cercana a la zona de cultivo se obtienen mejores resultados. Sin embargo, aún se desconocen muchos efectos potenciales o beneficios que estos consorcios microbianos podrían tener en el cultivo de maíz. Por ello, el objetivo de esta investigación fue evaluar el efecto de los microorganismos de montaña sobre variables de crecimiento y producción de biomasa del agroecosistema maíz bajo un manejo agroecológico en Villaflores, Chiapas, México.
Materiales y métodos
Ubicacióndel área de estudio
La investigación se llevó acabo en la ranchería San Joseíto Alcaparrosa ubicado en el municipio deVillaflores, Chiapas; localizado a los 16°21'16.8" latitud Norte y93°22'03.2" latitud Oeste, a 630 msnm. El experimento se realizó en losmeses de junio a noviembre de 2020 (Figura 1).
Preparaciónde los microorganismos de montaña
Enabril de 2020 se hicieron recorridos para identificar sitios de muestreo en treszonas de baja perturbación antropogénica: 1) la Reserva de la Biosfera “LaSepultura” (REBISE) (16°14’30.2” latitud Norte y 93°36’56.2” latitud Oeste); 2)el Área de Protección de Recursos Naturales (APRN) “La Frailescana” (16°08’15”latitud Norte y 93° 28’ 45.7” Oeste); y 3) el Cerro Nambiyuguá (16°16’34”latitud Norte y 93°17’06.1” latitud Oeste). En cada zona se hizo un muestreo porel método de cinco de oros (Castellanos etal., 2010) donde se colectó una mezcla compuesta de hojarasca endescomposición y suelo de la capa superficial (0-10 cm). Con base en la técnicade Suchini Ramírez (2012) se elaboraron tres biofertilizantes de MM, uno porsitio de procedencia. De esta manera se obtuvieron los tratamientos para eldiseño experimental, compuesto por los consorcios microbianos obtenidos de cadabiofertilizante: MM1 (La Frailescana), MM2 (REBISE), MM3(Nambiyuguá) y el Testigo. Este último se consideró como el manejoagroecológico que acostumbra a realizar el productor en la región.
Diseño experimental
Para el ensayo en maíz se utilizó un diseño experimental decuadro latino (4x4) con cuatro tratamientos y cuatro repeticiones (tabla 1) Elárea total del experimento fue de 1,225 m2, y una superficie porbloque de 175 m2. Lasunidades experimentales fueron de 6 surcos con 5 m de longitud y 0.8 m entresurco y surco, para un total de 25 m2. De los seis surcos de cadaunidad experimental se tomaron los cuatro centrales como parcela útil, y considerarel efecto de borde.
El manejo agronómico consistió previamente, limpiar el terreno con coa y sembrar de forma manual la variedad de maíz Pioneer® P4082W a finales del mes de junio de 2020. El control de malezas se efectuó con el uso de una coa, sin aplicar herbicidas. Para el control de plagas se aplicó una mezcla de cal con ajo cuando se presentó incidencia de gusano cogollero (Spodoptera frugiperda J. E. Smith) en un 20% del cultivo.
La aplicación de los consorcios microbianos se realizó a los 20 y 50 días después de siembra (DDS) con las concentraciones de 50% (Sol. 50% concentrado de MM + 50 % agua) y a los 60 DDS al 75% (Sol. 75% concentrado de MM + 25% agua). El testigo consistió en aplicar una mezcla de composta con sulfato de amonio, es decir, el manejo que acostumbra el productor agroecológico de la región.
Variables evaluadas
En las diferentes etapas de crecimiento del maíz, se tomaron 10 plantas al azar en cada unidad experimental, a las cuales se les midió altura de planta desde el nivel del suelo hasta la base de la hoja bandera, con el uso de cinta métrica. También se midió el diámetro de tallo (cm) con la ayuda de un vernier, en la parte media del tallo; y, finalmente, el área foliar (cm2) que se obtuvo al multiplicar la longitud y el ancho central de la hoja. La medición de estas variables se realizó desde los 15 a los 60 DDS con un intervalo aproximado de 20 días entre mediciones.
La estimación de biomasa fresca se realizó a los 90 DDS mediante un muestreo destructivo y cuando el grano se encontraba en estado masoso-lechoso. Las plantas se extrajeron con todo y raíz y desde el nivel del suelo se midió altura a la mazorca (cm), altura total (cm) y número total de hojas. Para la estimación de la biomasa fresca se separaron las hojas, el tallo, la raíz y la mazorca; y se procedió a medir el peso en gramos con una balanza semianalítica A&D Weighing® GX-200^. Las muestras obtenidas se llevaron al laboratorio de Nutrición Animal de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la UNACH, Campus V, y se metieron en una estufa de aire forzado a 64° C hasta llegar a peso constante y entonces estimar la biomasa total.
Análisis estadístico
Para el análisis de datos se realizó un ANOVA y la comparaciónde medias con la prueba Duncan (p ≤ 0.05). Los análisis se realizaron con el programa Statistica, versión 10.
Resultados
Crecimiento del cultivo
En la tabla 2 , la altura de planta fue estadísticamentesuperior en el testigo durante la primera medición, correspondiente a los 15DDS. Sin embargo, a partir de los 35 DDS se observaron diferenciassignificativas tanto en el testigo como en el consorcio de microorganismos MM3.Es de destacar que, en la primera medición, sobresale el testigo con uncrecimiento prematuro, pero, conforme avanza el desarrollo de la planta, eltratamiento MM3 obtiene los valores más altos y supera al testigo enla última medición. Se observa que MM3 es significativamente mayorque los otros tratamientos, incluso que el testigo a los 35 DDS y 60 DDS. A los90 DDS no se encontraron diferencias significativas entre tratamientos, sinembargo, destacan los valores superiores de los tratamientos MM2y MM2. Se puede explicar este efecto favorable porque ciertosmicroorganismos promueven el desarrollo radicular y la absorción de nutrientes,por lo tanto, mejoran el crecimiento y desarrollo de la planta (Basaglia et al. 2003). Sin embargo, Ayvar-Serna et al. (2020) reportaron una media dealtura de planta de 2.97 m bajo una fertilización química+biológica de lavariedad P4082W, por lo que los tratamientos aún se encuentran con valores pordebajo de la media recomendable.
En la tabla 3, se observa que el diámetro de tallo en el testigo presentó mayor valor promedio sobre esta variable a los 35 y 60 DDS con diferencias significativas similares al consorcio microbiano MM3. El diámetro de tallo es una variable importante porque se vincula a la resistencia de la planta al acame durante fuertes vientos (García y Watson, 2003). Además, puede disminuir el grosor cuando hay mayor densidad de plantas por competencia de luz.
A los 60 DDS MM2 igualó a MM3 y al testigo con valores que oscilan entre 1.99 y 2.08 cm; estos valores son similares a los resultados encontrados por López et al. (2008), quienes evaluaron el efecto de biofertilizantes con cepas nativas fijadoras de nitrógeno (N2) y solubilizadoras de fósforo sobre el crecimiento de maíz.
Respecto a la variable área foliar (tabla 4) los resultadosobtenidos demuestran que no hubo diferencias significativas en la segundamedición, pero al acercarse a su madurez fisiológica, el consorcio MM3 obtuvomayores efectos sobre los indicadores de área foliar. La estructura del doseldel cultivo depende del índice del área foliar (Liu et al., 2011), un buen dosel permite una captura de luz eficiente yuna mejor circulación del aire, lo cual influye en la fotosíntesis y en elrendimiento final del grano. El desempeño del cultivo depende de parámetrosmorfológicos y fisiológicos como el área foliar y el ángulo y orientación de lahoja, por lo que su optimización puede ser un punto clave para incrementar elrendimiento de grano en maíz (Hidalgo-Sánchez et al., 2020).
En general, se observa que el consorcio de MM3, tieneefectos positivos sobre el cultivo de maíz durante la etapa de crecimiento. Respectoal diámetro de tallo y el área foliar, el tratamiento MM1 mostróresultados satisfactorios en la etapa inicial de crecimiento, pero disminuyó suefectividad a lo largo del experimento.
Producción de biomasa
Se obtuvo una mayor producción de biomasa fresca en fruto conlos tratamientos MM1 y MM3 con una media de 2.001 y 2.14 tha-1, respectivamente (figura 2). Sin embargo, no se observandiferencias significativas entre los tratamientos.
En la figura 3 se observa que no existe diferencia significativa entre los tratamientos, sin embargo, la mayor producción de biomasa seca total se mantuvo en el tratamiento MM3. No obstante con una significancia del 14%, si existe una diferencia estadística significativa entre los tratamientos.
Los resultados obtenidos pueden deberse a lo reportado por Castro et al., (2015), quienes mencionan que los mejores inóculos para elaborar microorganismos de montaña son los procedentes de sitios agroecológicos cercanos al área de cultivo. Esto posiblemente se deba a que las poblaciones microbianas presentes en esos sitios compartan características con las poblaciones presentes en los sitios de cultivo y estén adaptadas a las condiciones, incluyendo la antropogénica.
Conclusiones
Existe diferencia significativa entre los tratamientos, lo queindica que el consorcio de microorganismos proveniente del Cerro Nambiyuguá (MM3),que es el sitio más cercano a la región del área experimental, obtuvo mayoresefectos sobre los indicadores de crecimiento y producción de biomasa en elcultivo de maíz.
Resumen
Main Text
Introducción
Materiales y métodos
Ubicacióndel área de estudio
Preparaciónde los microorganismos de montaña
Diseño experimental
Variables evaluadas
Análisis estadístico
Resultados
Crecimiento del cultivo
Producción de biomasa
Conclusiones